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"Bando sobre perros" Tras las trágicas agresiones de niños y adultos por perros potencialmente peligrosos, pertenecientes a razas o cruces agresivos y, en muchos casos, y esto es lo realmente peligroso, entrenados para atacar, las administraciones se pusieron manos a la obra, cambiando normativas y modificando reglamentos que, en el supuesto de la Junta de Castilla y León, aún se encuentran en vía de trámite. Esa diligencia, luego adormecida, y la reducción de noticias sobre nuevos casos, relajó un tanto la preocupación y el clamor social hasta que el hijo de una famosa actriz y de un simpático vividor italiano, al que la fama le ha llegado en función de su facilidad para tejer y destejer romances y vender exclusivas, ha sido mordido por un perro. Al crío, por cierto, el can le hizo una tremenda avería en el brazo y sus progenitores, como cualquiera en su caso, han puesto el grito en el cielo, grito que ha tenido más resonancia que el de Pepita Pérez y Juanito López que viven en un barrio periférico de una gran ciudad y a cuyo retoño también hubo que aplicarle veinte punto de sutura en una pierna tras el ataque a dentelladas de uno de esos fieros perros de moda. La polémica ha vuelto a actualizarse ocupando tertulias y debates en emisoras de radio y televisión. Y hemos descubierto que existen clubes de defensores de ésta o aquella raza y hasta revistas específicas relacionadas con su cría y entrenamiento. Lógicamente, también hay detractores acérrimos que piden la castración hasta llegar a la total extinción de esas razas. Entre medias, están los que propugnan una tenencia regulada y controlada, algo así como el carné de conducir o la licencia de armas, con mayoría de edad y la correspondiente póliza de responsabilidad civil. Bando de la Alcaldía. Podría ser que esta retoñada inquietud social hubiera animado al Alcalde de Valladolid a dictar un bando sobre el tema. Aunque también podría ocurrir que lo haya hecho cansado de esperar a que se apruebe el Reglamento de la Ley de Protección de Animales de Compañía de la Junta de Castilla y León tras el decreto del pasado mes de junio. Se especifican en el bando las razas potencialmente peligrosas: Americam Staffordshire Terrier, Pit Bull Terrier, Dogo Argentino, Dogo del Tibet, Fila Brasileiro, Rott-weiler, Staffordshire, Bull Terrier y Tosa Inu, así como sus cruces de primera generación. Dichos perros deberán circular provistos siempre de bozal y conducidos con correa corta por personas mayores de 18 años. También los perros tienen que estar identificados antes de su adquisición, una vez que los propietarios hayan conseguido la autorización municipal siempre que justifiquen la necesidad de su tenencia. Y por supuesto, es obligatorio suscribir un seguro de responsabilidad civil que pueda cubrir indemnizaciones a terceros de hasta 30 millones de pesetas. Además de su inscripción en el registro los chuchos deberán pasar un control anual por parte de un profesional veterinario, cuyo informe debe remitirse al Ayuntamiento.
Como puede comprobarse, nada se deja al azar y si sólo el anuncio del decreto se tradujo en un exceso de abandono de perros cuya tenencia es un lujo carísimo, ahora el bando municipal puede acentuarla. El Ayuntamiento de Valladolid ha dictado un bando por el que obliga a los propietarios de perros de razas "potencialmente agresivas" a pasearlos "siempre provistos de bozal y sujetos con correa corta y no extensible", medidas que justifica en "la alarma social generada por los recientes sucesos, que ha llevado a las distintas Administraciones Públicas a la elaboración de disposiciones de control". La norma exige suscribir un seguro de responsabilidad civil "que cubra indemnizaciones a terceros de hasta treinta millones de pesetas" de cara a la obtención de la preceptiva autorización, para la que se precisará además la mayoría de edad al igual que para transitar con el perro por la calle- y "justificar la necesidad de la tenencia de un perro de estas características". Los canes, por último, deberán estar inscritos en un libro de registro, así como pasar satisfactoriamente una revisión anual "ante un profesional colegiado" de la que deberá informarse a las autoridades municipales. AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID - El Norte de Castilla, 9/10/1999 |