El itinerario, de Antonino, ubica en Valladolid una mansio o posada romana donde se repostaba y descansaba. Se llamó Pintia o Puntea, y es posible la evolución de Puntea a puteum (pozo), cuyo diminutivo es pucelum. El origen de Valladolid es "valle de Ulid, del árabe walid (gobernador), de donde valiatum (dignidad de este cargo), en recuerdo de Wali Abu-I-Abbas, fundador de la ciudad a finales del siglo X.
En cuanto a llamar Pucela a la ciudad, se trata de una costumbre popular producida, según Camilo J. Cela, por mera creación, sin que se corresponda con dato, hecho histórico o documento alguno. No parece razonable adscribir el término al francés pucelle (doncella), en alusión a Juana de Arco, por haber acudido a socorrerla caballeros vallisoletanos.
Juan Carlos Peñas. Valladolid / El
Semanal, 15 de septiembre de 2002
El gentilicio "puzolano" es
término que ya se empleaba en el siglo XIX. A finales de esa época, el
industrial cántabro Eloy Silió introdujo en España la fabricación del llamado
cemento puzolónico, con lo que forjó su fortuna.
El cemento en cuestión se
vendía en sacos de papel grueso y se anunciaba con el nombre de "cemento
puzolánico" o "puzolano" para abreviar. Como era producto identificado con
la ciudad de Valladolid, no sorprende que el adjetivo se empleara también en
relación con los naturales de la capital castellana, lo que unido al auge que a
principios del XX tomaba el fútbol consolidó la costumbre al relacionarla con
los seguidores del Valladolid C.F.
Joaquín Díaz. Correo Electrónico / El Semanal, 21 de marzo de 2004
Es una invención de nuestro siglo,
aunque no puedo precisar cuándo y quién fue su inventor. Sería cuestión de
rastrear textos, especialmente periodísticos.
Para hacer esta afirmación me baso en que, cuando a comienzos del
XX Casimiro González García-Valladolid publica su obra: Valladolid,
recuerdos y grandezas, (1901), tras un erudito y concienzudo repaso
historiográfico de los nombres de la ciudad, no menciona para nada el de
Pucela. Es, por lo tanto, posterior; es decir de nuestra canturia.
Dos teorías (meras suposiciones) puedo aportar acerca del posible
origen de este término aplicado a Valladolid. La primera apunta a una
vinculación francesa y medieval. Unos caballeros vallisoletanos se
trasladarían a Francia, a finales del primer tercio del siglo XV, para ponerse
al lado de Juana de Arco frente a los ingleses, que ocupaban medio territorio
francés. Dada la rivalidad de la Corona Castellana con la inglesa y la
tradicional amistad con la francesa, en principio no cabría descartar tal
posibilidad. Según esta teoría, a partir de 1429 estos vallisoletanos
estarían al lado de la doncella de Orleans ("pucellee en francés; a su vez del
latín 'pullicella'; 'pucela' castellano antiguo). Dichos caballeros,
después de coronarse Carlos VII y finalizar la denominada Guerra de los Cien
Años, regresarían a Valladolid con el sobrenombre de los 'pucelanos' como
recuerdo y timbre de gloria de sus gestas.
La verdad es que esta teoría no merece el mayor aprecio. No
aparece recogida en ningún texto por diversos autores e historiadores que,
a partir de esos momentos precisamente, comienzan a proliferar. De ser
cierta esta hipótesis, estaríamos ante un claro anacronismo; es decir, la
invención de un nombre con un desfase histórico de varios siglos. De hacer
alguna suposición en cuanto a la invención del sobrenombre, habría que pensar en
nuestros románticos decimononos. No hay constancia.
La otra hipótesis es puramente
personal, en línea con los topónimos de origen geográfico. Pienso que el
término 'pucela' podría hacer referencia a la concavidad (valle) en que se halla
ubicada esta Venecia de la Meseta, que es Valladolid; pues frente al entorno de
secano es un lugar de 'aguas': Pisuerga, Esgueva, Duero -y el artificial
Canal de Castilla desde el XIX- que no sólo atraviesan estas tierras, sino que
incluso se traduce en una capa freática muy superficial, que ha causado más de
un problema e incluso transmisión de epidemias en el pasado. Esta 'poza'
('charca o concavidad en que hay agua detenida') se transformaría en una
'pozuela' (pequeña poza) o pucela.
Otra teoría más que a buen seguro no
explica nada y únicamente viene a complicar los ya de por sí oscuros y
divergentes orígenes nominales de la Capital del Pisuerga. La búsqueda
histórica y/o filológica tienen la última palabra.
Lo que nada tendrá que ver, desde
luego, ni por geología ni por historia, es con 'puzolana que, según la Academia,
se aplica a 'roca volcánica muy desmenuzada' y por concreción a Puzol (Nápoles);
donde este tipo de materiales está mejor representado.
CELSO ALMUIÑA - Profesor de la Universidad de Valladolid La Historia de Valladolid a través de sus personajes.
|