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Antiguos habitantes de un pueblo abandonado de la provincia de
Burgos se reúnen para no olvidarlo.
 EL NORTE BURGOS Cerca de un centenar de vecinos y decendientes de Castill de Carrias, pueblo de la provincia de Burgos que se encuentra abandonado y con muchos de sus inmuebles en estado de ruina, se reencontraron ayer por tercer año consecutivo <<para mantener el contacto y revivir viejos recuerdos. Florencio Uzquiza, uno de los promotores de esta iniciativa explicó que Castill de Carrias es uno de los muchos pueblos de Castilla que, como consecuencia de la emigración, ha quedado completamente abandonado. Señaló que en esta localidad próxima a Belorado, a unos 45 kilómetros de la capital burgalesa, no queda ningún habitante, ya que todos <por diferentes razones terminamos emigrando a distintas zonas de España>>. En la mayor parte de los casos, los vecinos de este pequeño pueblo castellano <<hemos tenido siempre una muy buena relación>> y por ello, hace tres años surgió la iniciativa de organizar encuentros anuales en el mismo municipio. Desde hace tres años, todos los veranos, los vecinos y algunos de sus descendientes que se sienten vinculados al municipio se dan cita en el pueblo <<para recordar lo que un día fue nuestro pueblo>>. En su opinión, este reencuentro anual es muy emotivo, ya que hay casos en los que algunas personas llevaban veinte y hasta treinta años sin verse. La mayor parte de las viviendas, cuadras y pajares, de este municipio comienzan a derrumbarse por falta de mantenimiento y, sobre todo, por las goteras y daños en las cubiertas. Las únicas visitas que recibe este pueblo a lo largo del año, exceptuando el encuentro anual de los antiguos vecinos, son las de los agricultores que continúan cultivando cereal en los alrededores, así como las de algunos cazadores. Una misa, el almuerzo en una carpa y la celebración de juegos tradicionales, son las actividades programadas que se desarrollan en la jornada.
Domingo, 31 de Agosto de 2003 El Norte de Castilla
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